Los medios de las terapias físicas
Los medios empleados por cada una de las diferentes terapias descritas son diferentes pero el efecto pretendido en muchas de ellas es común:
Radiaciones no ionizantes: dentro de este grupo encontramos la láser-terapia, que usa la luz visible en forma láser, las ondas de mayor longitud de onda de la luz no visible, los infrarrojos, y las que se hallan más por debajo aún del espectro lumínico, que son las microondas. Todas estas modalidades de radiación proyectan calor en la piel y a unos pocos milímetros en profundidad cuando son aplicadas en determinada intensidad sobre la superficie cutánea. Ultrasonidos: son sonidos no audibles que generan una presión sobre los tejidos blandos y producen con ello también calor local. Electroterapia (onda corta): se fundamenta en el uso de corrientes eléctricas de baja frecuencia que, por tanto, no provocan sensación de calambre o dolor, y que consiguen generar calor en los tejidos blandos sobre los que se aplican. Magnetoterapia: consiste en la aplicación de campos magnéticos sobre una parte concreta del organismo. La base de este tipo de terapia consiste en atribuir al magnetismo un poder curativo Hidroterapia: en este apartado entra la balneoterapia o spa (salus per aquam) principalmente, con todas sus variantes y modalidades posibles (aguas termales, aguas con sales sulfurosas o bromuro-yodadas, lodos, cinesiterapia hídrica, etc.) (Ver también Masajes y saunas)
tomado de:https://www.hola.com/salud/enciclopedia-salud/2010060545525/terapias/tipos/la-fisioterapia-radiaciones-ultrasonidos-magnetoterapiabalneoterapia/









